Control prenatal: la cita más importante de su embarazo
Un embarazo saludable no es cuestión de suerte. La Dra. Cáceres detalla qué se hace en cada control prenatal y por qué no debe saltarse ninguno.
Cuando una paciente llega a su primer control prenatal, comienza uno de los acompañamientos más bonitos de la medicina. El control prenatal no es un trámite: es la herramienta que ha demostrado, una y otra vez, reducir complicaciones tanto para la madre como para el bebé.
Qué evaluamos en cada visita
En cada control medimos la presión arterial, el peso y el crecimiento del útero, y escuchamos el corazón del bebé. También revisamos los exámenes de laboratorio: hemoglobina para descartar anemia, glucosa para detectar diabetes gestacional, examen de orina para vigilar infecciones que muchas veces no dan síntomas. Cada trimestre tiene sus propios objetivos y sus propios exámenes.
Las señales que nunca debe ignorar
Sangrado vaginal, dolor de cabeza intenso con visión borrosa, hinchazón súbita de cara y manos, disminución de los movimientos del bebé o salida de líquido son motivos para acudir el mismo día, sin esperar a la próxima cita. La preeclampsia, una de las complicaciones más serias del embarazo, puede desarrollarse en cuestión de días; detectarla temprano salva vidas.
Empiece temprano, gane tranquilidad
Lo ideal es iniciar el control antes de la semana 12. Si usted acaba de enterarse de que está embarazada, ese es el mejor momento para agendar. En Clínica San Rafael el control prenatal incluye la consulta con ginecóloga, seguimiento personalizado y coordinación con laboratorio en el mismo edificio. Agende su cita por la web o llámenos: caminamos con usted estas 40 semanas.